HOME GALLERY TEXTS SHOP VIDEOS ARTIST NEWSPAPER BLOG CONTACT

Impotencia de la legislación antilavado

Argentina es quizá, el único país, que no tiene presos por corrupción. La laxitud de las nuestras leyes anti-lavado, la connivencia entre los poderes y los grandes capitales, tornan a la ley en una mera amenaza, un desplante intimidatorio que solo sirve para que el ciudadano honesto pierda su confianza en el derecho y sucumba a la desesperación. Nuestra sociedad se convierte, así, en una utopía demagógica. Los pueblos no tienen el gobierno que se merecen, sino el que se les parece. André Malraux.
La corrupción, a nivel mundial, ya forma parte de nuestra vida cotidiana. Helmut Kohl, estadista alemán, acusado de recibir dinero para financiar su campaña no quiere decir quién o quienes le dieron un millón de dólares porque prometió no revelar la identidad y éso, para él, “es una cuestión de honor”.