Quiebra interior

Una vieja historia de comerciantes narra el caso de un empresario que inició un negocio pidiéndole dinero a un amigo, pero el proyecto carecía de consistencia, y no pudo pagarle. Con grandes dosis de optimismo, decidió diferir el préstamo con un documento. Al vencer el plazo del documento, cambió el pagaré por un cheque diferido de su esposa, falsificando su firma. Al vencer el cheque, el amigo, desilusionado y furioso, le inició una demanda judicial. Entonces el deudor decidió solucionar el entuerto asesinándolo, pero fue descubierto y encarcelado, a resultas de lo cual su familia lo abandonó. Desesperado, terminó ahorcándose con su cinturón. Aferrarse a sus mentiras solo agravó sus malas decisiones.